Diseño de dormitorios infantiles
La habitación del niño tiene una función importante en su vida y desarrollo. Es su espacio vital, donde realizará la mayoría de las actividades cotidianas, como dormir, jugar, estudiar. Por este motivo, este ambiente debe proporcionarle estímulos para desarrollarse y relacionarse.
Una característica particular de el siseño de dormitorios infantiles está en los cambios que sus ocupantes sufren. Estos cambios implican el crecimiento físico de los pequeños y su evolución, lo que produce una modificación en las necesidades y funciones que el cuarto debe cubrir. Al crecer, los niños requieren más espacio, aunque en los primeros años, los juegos impliquen una necesidad aparentemente mayor. También aumentan las ocupaciones de los chicos y con ellas el espacio requerido.
Muchas veces comprobamos que un dormitorio que resultaba suficiente para dos niños pequeños, es inadecuado cuando llegan a la adolescencia. Las necesidades de privacidad y de un espacio individual, determinan que se deban procurar soluciones para aumentar el espacio.
Los muebles modulares son una buena opción para economizar espacios, ya que podemos agregar estanterías o módulos. Otra manera de ganar espacio es subdividiendo el cuarto, ya sea para formar dos cuartos o para agregar un nivel, de modo que tengamos mayor superficie utilizable.
Decoración de dormitorios infantiles:
Los entrepisos resultan una solución constructiva valiosa en las viviendas de techos altos. Estos niveles pueden servirnos para crear dos dormitorios, o para crear una diferenciación de áreas en un cuarto.
Una opción es destinar el entrepiso a la función de dormitorio, dejando la parte baja para zona de estudio, recreación y lectura, o viceversa, el entrepiso destinado a actividades, y la parte inferior destinada al reposo.
También podemos construir un segundo dormitorio algo más pequeño en el entrepiso. De este modo brindamos privacidad a los niños sin necesidad de construir una nueva habitación.
Los entrepisos para el diseño de dormitorios infantiles pueden ser prefabricados, como los que se consiguen con estructuras metálicas desmontables, o pueden requerir obras tanto pesadas (hormigón, etc), como livianas (madera). La elección depende de la edad de los niños, la función que cumplirán, y por sobre todo, del espacio y presupuesto disponibles.
Es necesario contar con una altura mínima de 4.50m para poder construir un entrepiso, de modo que los pisos tengan una separación entre piso y techo de al menos 2m, y un espacio de aproximadamente 0.50m para la estructura (que será menor seguramente). Se elegirá una escalera de pequeñas dimensiones, para no restar mucha superficie útil. Para los chicos podemos emplear escalerillas tipo barco, y dejar el lateral del entrepiso abierto, lo cual resuelve el problema de la ventilación e iluminación, a la vez que deja un espacio para introducir los muebles.
Los colores deben adecuarse a la edad y sexo del ocupante, pero también a las características de iluminación del ambiente.